Rozándole a la muerte

Qué dulce estar en tus sábanas blancas. Ni preguntar… ¿Cómo he llegado aquí? Felicidad guardáis en las vitrinas… Tubos de miel, empiezo a sonreír… Siento ya la paz de tus agujas, en mi piel de serpiente, rozándole a la muerte. Rozándole a la muerte… Mmmm! Mmmm! Mmmm! Mmmm! Mmmm! Mmmm! Mmmm! Mmmm!